sábado, 31 de julio de 2010

BESOS DE LATA

Sé muy bien que el amor es otro cuento,
que esto sólo es comer besos de lata,
"tequieros" de retórica barata,
torpes caricias gratis con descuento.

Que será para siempre, de momento,
y que no habrá calor de ése que mata,
pero tampoco celos ni se trata
de que hagamos un falso juramento.

Que pidiéndote poco es demasiado,
que querer sin querer es querer mucho,
cuando el corazón tiene ya candado,

pero mejor empieza a desnudarte,
que aunque te digas "no", yo no te escucho,
que tu cuerpo se pone de mi parte.

Hall del deseo, siempre.

viernes, 23 de julio de 2010

A UNA CAMARERA

A UNA CAMARERA
(Versión 1)

Cobras menos de lo que se te debe,
la más típica y tópica quïebra
del hombre triste y solo que se bebe
tu belleza mezclada con ginebra.

Refugio ante el diluvio que me llueve,
inalcanzable musa de una ebrïa
soledad ancestral que no se atreve
a cruzar este altar que te celebra.

Soñando con que curas mis fracasos,
se me baja el alcohol al mismo pecho,
y tú, como si nada, lavas vasos.

Éste es ya el último trago que me echo,
para que tu voz no siga mis pasos,
me voy sin despedir, mirando al techo.



A UNA CAMARERA
(Versión 2)

Cobras menos de lo que se te debe,
la más típica y tópica certeza
del hombre triste y solo que se bebe
tu belleza mezclada con cerveza.

Refugio ante el diluvio que me llueve,
inalcanzable musa de una espesa
soledad visceral que no se atreve
a cruzar este altar donde te reza.

Soñando con que curas mis fracasos,
se me baja el alcohol al mismo pecho,
y tú, como si nada, lavas vasos.

Éste es ya el último trago que me echo,
para que tu voz no siga mis pasos,
me voy sin despedir, mirando al techo.

A este lado de la barra, julio de 2010.

miércoles, 7 de julio de 2010

TIEMPO PERDIDO

Ya no estoy para estar donde no estuve,
mi época se esfumó en el calendario,
porque vivir se escribe con dos uves
y yo me extravié por el diccionario.

Los trenes que perdí, ahora me arrollan,
mi presente es pasado sin futuro,
la realidad son las paranoias
de un loco con reloj y sin seguro.

Hoy mi alma es un otoño del que abusa
el invierno inminente que me acusa
de hurtar las primaveras al verano.

Y el tiempo ni se para ni se excusa:
las hijas de las madres que amé en vano
me ven ya como quien ve a un anciano.

Rehabilitación, julio de 2010.

lunes, 5 de julio de 2010

Y SERÍA...

Cuando cae la niebla
y la habitación se puebla
de gatos negros sin ojos
que te miran,
y un fantasma desfallece
y hasta en las puertas parece
que se quejan los cerrojos
y suspiran:

Una molécula, un dedo,
una mano, un brazo, un miedo,
ahuyentado por un hombro,
por un cuello,
una boca, una nariz,
unos ojos, un desliz
por el intrincado asombro
de un cabello.

Y sería...

Una nuca, una espalda,
unas caderas sin falda,
unas piernas, unos pies
y elevarse
a un vientre, a unos pechos
y otros dedos que se han hecho
mano, brazo y hombro que es
duplicarse.

Y una frente, unas mejillas,
y también unas costillas,
que no hay corazón sin rejas
ni sin lima;
y que nada quede ausente:
oídos, nombre, subconsciente...,
que no le falten ni las cejas
a esta rima.

Y sería
algo más que anatomía,
más que la lucha insegura
de dos pesos,
y sería
algo más que geografía,
todo un golpe de ternura
tras los huesos.

Y sería
un dormitorio la noche
donde el alma son dos pieles
contra el frío,
y sería
la madrugada un derroche
cuando hasta en las puertas duele
el vacío.

Y sería el mundo una mujer,
y sería, tal vez, ser.

Cuando duermen las esquinas
y no eres tú el que caminas
llenando de pasos lentos
el pasillo,
y una sombra se desliza
por la cama y agoniza,
y ni ahogarse en lamentos
es sencillo:

Una molécula que ama
y el milagro de una cama
la transforma en dedos llenos
de gozo a mares,
y unos hombros, unos brazos
que te encarcelan sin plazos,
un cuello en que lo de menos
son los collares.

Y sería...

Una boca que habla a besos,
una nariz que en sus excesos
me trae al alma el soplido
de la nada,
unos ojos que me miran
como los míos la admiran
y un cabello de ángel caído
en cascada
por su nuca de diván,
por su espalda, tobogán
para un niño, ¡vaya juego
de caderas!
Unas piernas por donde ando
con mis manos modelando
y unos pies con los que llego
donde quiera.

Y sería
algo más que anatomía,
más que la lucha insegura
de dos pesos,
y sería
algo más que geografía,
todo un golpe de ternura
tras los huesos.

Y sería
un dormitorio la noche
y dos pieles se enamoran
contra el frío,
y sería
la madrugada un derroche
cuando los pasillos lloran
su vacío.

Y sería el mundo una mujer,
y sería, tal vez, ser.

Y un vientre donde se sacia
mi hambre sin el "muchas gracias"
que nunca da de comer
al deseo,
unos pechos donde noto
a Dios sin ser devoto,
y aunque no sepa creer,
también creo.

Una frente habitada,
unas mejillas, llamaradas,
y un corazón fugitivo
de su pecho;
oír su nombre al sentir
la sinrazón de vivir,
no ser verso estar vivo,
sino un hecho.

Y sería
algo más que anatomía,
más que la lucha insegura
de dos pesos,
y sería
algo más que orografía,
todo un golpe de ternura
tras los huesos.

Y sería
un dormitorio la noche
donde el alma son dos pieles
contra el frío,
y sería
la madrugada un derroche
cuando los pasillos lloran
su vacío.

Y sería el mundo una mujer,
y sería, tal vez, ser.

El quinto pino. Año catapún.