miércoles, 20 de septiembre de 2017

OVILLEJO DE MIER... COLES

Este miércoles, que es hoy,
estoy
indiferente, abrumado,
cansado...
Puede que harto, en cierto modo,
de todo.
Ando jodido y me jodo,
si es blasfemia, da lo mismo,
dicho con un eufemismo:
estoy cansado de todo.

domingo, 30 de abril de 2017

ISRS

Otro mes que ya ha pasado,
que ha pasado como pasan
las albas y los ocasos,
los días y las semanas.

Sin soles que traigan nubes
de tormenta, y aguas mil,
sin vicios y sin virtudes
se termina otro abril.

Con esta calma inefable,
calma tan de color blanco,
calma "bucodispersable",
pero calma al fin y al cabo.

Ya casi no echo de menos,
mis musas están sin tinta,
el mundo, en estos momentos,
es otro abril que termina.

lunes, 27 de febrero de 2017

OVILLEJOS DE LA CARRETERA

1.
Hora a hora se suicida
la vida,
a la espera de que acierte
la muerte
en la dïana del "no",
y yo,
que hasta pierdo al "dominó",
creo que ya ni empatamos
la partida que jugamos
la vida, la muerte y yo.


2.
Lo que una vez fue el mayor
amor
se hizo, con miedo y con ira,
mentira
que no encuentra, en lo perdido,
olvido.
Juntos hemos construïdo
este puzle tan salvaje
sin lograr que nos encajen
amor, mentira y olvido.


3.
Hago, con mi andar cansino,
camino,
llevando, por existencias,
ausencias...
Surco así melancolías
y días.
Llenando mañanas frías
con pasos sin fin alguno,
en la carretera aüno
camino, ausencias y días.

jueves, 19 de enero de 2017

LO DE SIEMPRE

Notario de mí mismo que en un blog
doy fe de la derrota con sonetos,
ahora que sé lo que duele el reloj,
me da pudor contarme mis secretos.

Más que pudor es rabia e impotencia,
ridículo, y también es frustración;
soy el juez que me culpa y me sentencia
a seguir así, preso en mi prisión.

Lo demás, lo de siempre, lo que dice
el silencio que grita en la callada
por respuesta que sólo puedo darte...

Aún sueño que el olvido cicatrice:
te echo de menos cada día y nada
es razón suficiente para hablarte.

domingo, 30 de octubre de 2016

El plagio de un soneto (con cuadro gris)

Tratando de hacer más interesante
mi vida, que no es ni una ni otra cosa,
aquí sigo, rimando en consonante,
si bien, más que rimar, a veces tosa.

Aquí estoy, encallado en una espera,
soltando mis vulgares tonterías,
no más vulgares que las de cualquiera,
pero con el incordio de ser mías.

El cuadro del ayer es un boceto,
minucioso, del hoy en el que anido
ensuciando de gris un lienzo escueto.

Sumando lo que soy más lo que he sido,
mi historia es sólo el plagio de un soneto
sin rima, sin acento y mal medido.

jueves, 13 de octubre de 2016

TRES DÉCIMAS QUE NO AMANECEN

I.
Trae el alba tonos rojos
de parca, cuando amanece
y bajo mi colcha crece
el montón de los despojos.
Viendo el mundo por dos ojos
miopes de melancolía,
con muletas de apatía,
sigo en pie perdiendo el paso
y al final de cada ocaso
muere por suicidio el día.


II.
El orto me sabe a culo
inflamado de almorranas.
Como todas las mañanas,
"buenos días" es un bulo.
Aunque silbo y disimulo
el alma frente al espejo
del mundo que me hace viejo,
cuántas noches, en el trance
penoso de hacer balance,
se me arruga el entrecejo.


III.
Aquí anochezco, otra aurora
al suroeste de Francia,
deshojando en la distancia
la margarita traidora.
Si Julieta se enamora,
jamás va a ser del más feo,
pues Don Juan nunca es Romeo.
Hoy el amor se amortiza,
la carne al alza cotiza
y hasta Cupido es ateo.

viernes, 5 de agosto de 2016

NO ESTOY PARA RIMITAS

Hace más de cien estrofas
que la tinta se me seca
y no escribo.
Vil destino que te mofas,
es usura la hipoteca
de estar vivo.

Timado con estampitas
y unos extraños problemas 
de salud,
no estoy yo para rimitas,
sólo Cristo hizo poemas
en la cruz.

Ignoro cómo va el mundo,
excepto lo que oigo a veces
con desdén,
si paso por un segundo
junto a la tele -y parece
no ir muy bien:

Hubo nuevas elecciones,
el "brexit", el terrorismo,
todo igual.
Amanece sin razones
y anochece por lo mismo
al final.

Así, voy guardando días
en el desván del olvido
con memoria;
ya no es tiempo de utopías
ni de azar ni de Cupido
ni de gloria.

Sólo es hora de pagar,
por no pecar, penitencias
que no absuelven;
como el recuerdo en el bar,
con los años, las querencias
se disuelven.

Si da la casualidad,
quién sabe, tal vez un día
volveré
a ser yo, y no mi mitad,
pero creo que la alegría
ya se fue.

Con más miedo que otra cosa,
el postrer fracaso espero
sin prestancia.
Tengo cita (hablando en prosa)
con la enfermera, el gotero,
la ambulancia...

viernes, 22 de abril de 2016

HOY

Hoy no vengo buscando el gris pecado
de tu cuerpo ofrecido con desgana,
hoy no quiero comerme esa manzana 
que venden tan barata en el mercado.

Hoy no quiero sentir que ha terminado
otra jornada más de la semana
ni permitir que llegue la mañana 
con el sueño de quien sólo ha soñado.

Hoy busco que me quieras sin rodeos,
sin prisas, sin urgencias, sin posturas,
sin las trampas que tienden los deseos.

Hoy duelen demasiado las suturas,
hoy prefiero suspiros a jadeos,
tus verdades a falsas aventuras.

lunes, 4 de abril de 2016

ME CANTAN LAS CUARENTA

"Tienes miedo. Esperas... Esperas que deje de llover."
(De la película "Un hombre que duerme", de Bernard Queysanne).

A mi edad soy veinteañero,
pero por partida doble:
joven aún para ser viejo,
viejo ya para ser joven.

En el tute que me enfrenta
a muerte contra la vida,
hoy me cantan las cuarenta
primaveras ya perdidas.

Un mareo de relojes:
cuatro décadas, ocho lustros,
veinte bienios, diez mil noches
con quinientos plenilunios.

A mi edad quiere el espejo
que me falte y que me sobre:
joven aún para ser viejo,
viejo ya para ser joven.

De estos años quedan sólo
un pasado que me pesa,
un futuro que es "tampoco"
y un presente sin presencia.

Rutinarias apatías,
desconsuelos a granel
y contadas alegrías
(lleve dos y pague tres).

Y, no obstante, estoy aquí,
tal vez no todo fue mal,
aunque lo de ser yo en mí,
no lo he visto en nadie más.

Pues, si duele, no me quejo
de que los años me roben:
de joven yo ya era viejo,
un viejo que no fue joven.

Pero siento que me atacan,
con su lenta y sutil merma,
los achaques que me achacan
los doctores que me enferman.

Sólo espero, ya vencido,
que, tras el tiempo y su valla,
falte menos de lo habido,
por más que sea lo que aún haya.

La calva tiñe mis canas,
la barba oculta mis dudas,
las cosquillas de mis ganas
las maquillan mis arrugas.

A mi edad ya doy consejos
y es "usted" mi primer nombre:
joven aún para ser viejo,
viejo ya para ser joven.

A mi edad, aunque lo adorne,
solamente me queda esto:
no saber qué es ser un joven
y acabar de hacerme un viejo.

jueves, 3 de marzo de 2016

¿SIN GANAS?

Hace tiempo que, flojo y sedentario,
ya ni suelo mover la bici estática,
como y engordo de forma pragmática,
me arrastro mientras vuela el calendario.


Porque amo la rutina sin horario,
las musas típicas me son simpáticas,
y escribo componiendo matemáticas
con un ábaco al pie de un silabario.


Sigo siendo un Calixto -¡oh, Dulcinea!-,
un quijote soñando a Melibea,
un gris señor de Asturias sin Ninette.


El caso es que, con más miedo que ganas,
un siglo sin besar y dos semanas
sin publicar ni un ripio en internet.

jueves, 18 de febrero de 2016

El bis de febrero (divagaciones)

Otro febrero pasando,
mustio y bisiesto,
otros veintinueve días
sin osadías,
sin agallas, respirando
de cuando en cuando,
y a veces ni esto.


Perdido en divagaciones,
de fondo suena
el pitido del "tinnitus",
y yo, aquí, "in situ",
caligrafiando borrones,
rimando en "-ones"
de puta pena.


Camino, leo, me concedo
algún café;
decoro el bar de la esquina,
¡cuánta rutina!
Ser esclavo es tener miedo,
quiero y no puedo,
un dios sin fe.


Ejecuta su ritual
el Arlequín:
un rostro con careta
nos interpreta.
Y el amor, disfraz final...

Qué carnaval,
San Valentín.


Febrero corto, aunque largo
su gabán gris,
lento los días desgrana
cada semana,
y en su lluvioso letargo,
de tan amargo,
todo es un bis.

martes, 9 de febrero de 2016

LISTA DE LA COMPRA

Macarrones, orégano, harina,
espaguetis, vinagre, vino, pan,
patatas, huevos, té, levadurina,
mayonesa, garbanzos, azafrán.


Cereales, arroz, "Albal", natillas,
magdalenas, atún, pizza, puré,
lechuga, sopa, sal, lavavajillas,
lentejas, zanahorias, "Nescafé".


San jacobos, paté, lacón sin hueso,
uvas, peras, yogur, salchichas, queso,
"Cola Cao", mandarinas, miel, croquetas,


jamón, aceite, plátanos, tomate,
helado, mermelada, chocolate,
jabón, papel higiénico, galletas,


lomo, espinacas, setas,
guisantes, berenjenas, salchichón,
zumo, menestra, espárragos, salmón.

LAS BODAS (LOS MATRIMONIOS)

El mentiroso blanco de la novia,
los treinta en el reloj de Cenicienta,
la esposa que te esposa, una irredenta
guerra fría, este Pacto de Varsovia.


Cupido padeciendo claustrofobia,
los gananciales sin salir a cuenta,
y la amiga casada que ya tienta
al marido soltero que se agobia.


Los juzgados que acechan impacientes,
la suegra, los cuñados, tantas bodas
adamantinas de bisutería…


Teatrales, frustrantes, deprimentes,
inmutables al paso de las modas,
aún me hacen cuestionar la soltería.

Ovillejos de Educación Primaria

MATEMÁTICAS

Para que salga esta cuenta,
cincuenta
se multiplica a su vez
por diez
y da, en todos los momentos,
quinientos.
Alumnos, estad atentos
y aprended bien la lección
de esta multiplicación:
cincuenta por diez, quinientos.


LENGUA


En esta frase, es sujeto
"el seto",
como verbo corresponde
"esconde",
complemento directo es
"un ciempiés".
Que nadie lo haga al revés,
si quiere con corrección
analizar la oración
"el seto esconde un ciempiés".


CIENCIAS SOCIALES


Aunque a todos os asombre,
el hombre,
ya que a otros necesita,
habita
en grandes comunidades:
ciudades.
Por nuestras necesidades
somos un ente social,
por eso a nivel mundial
el hombre habita ciudades.

lunes, 25 de enero de 2016

MÁS QUE CICLISMO

Hace tiempo que llueve y se me empaña
de vaho la razón,
que no hallo una manera realista
de volver a volver a darme caña,
de creerme un artista
del plato y del piñón.


Hace tiempo que empleo la artimaña
de obviar la tentación,
que subir sin frenar no está en mi lista,
que en rodar otra vez no me doy maña
ni en ser equilibrista
al lado de un camión.


Hace tiempo que el tiempo no acompaña
ni encuentro la ocasión
de probar a vestirme de ciclista,
de ilusionarme con una montaña,
de correr por la pista
que sigue el pelotón.